El deber de socorro: ¿Una forma de solidaridad comprometida?

Cuando una persona se encuentra en peligro y pide nuestra ayuda, inmediatamente tenemos que socorrerla bien llamando al teléfono gratuito 112, o bien, prestar los primeros auxilios básicos hasta que venga el equipo sanitario. Pero, ¿qué ocurre cuando nadie se hace cargo de esa persona o cuando la persona accidentada se niega a ser ayudada?

image

Hace unos días, tratamos este tema en clase de primeros auxilios y enseguida me acordé de un caso que leí en las noticias de un hombre que había sido empujado por otro a las vías del tren, y nadie lo ayudó a salir de ahí, pero eso sí, hubo un fotógrafo que se molestó en coger su cámara para sacarle una foto segundos antes de que este hombre muriera atropellado.

Una foto macabra y despiadada que generó polémica por las redes sociales por salir de portada en el diario The New  York Post. Y ningún pasajero, que se disponía a tomar el siguiente tren, hizo nada por salvar la vida de este hombre.

En España, la omisión del deber de socorro está penada con multa o con prisión.

La infracción se castiga con la pena de multa de 3 a 12 meses. También se castiga con la misma pena la conducta de aquella persona que cuando no puede prestar ayuda a esa persona, tampoco avisa a una tercera persona para socorrer.

Si la persona que omite el auxilio ha causado de forma fortuita el accidente que coloca a la víctima en la situación de necesidad de auxilio, la pena será de prisión de 6 meses a 1 año y multa de 6 a 12 meses.

Si el accidente fue causado por imprudencia, se impondrá la pena de prisión de 6 meses a 2 años y multa de 6 a 24 meses.

¿Y si la víctima no quiere ser socorrida? 

  • La víctima puede preferir esperar a un/a profesional que la atienda.
  • Los requisitos legales para solicitar esta asistencia son:
  1. Ser mayor de edad.
  2. Estar en plena posesión de facultades mentales. (Si la víctima está inconsciente obviamente tenemos que socorrerla).

En estos casos, llamaríamos al teléfono 112 para que se hagan cargo profesionales sanitarios, policiales, etc. Debemos respetar su decisión pero tampoco podemos alejarnos sin hacer una llamada de socorro.

Creo que los casos en los que la víctima pide ayuda y nadie hace nada por esa persona puede ser la desconfianza, el prejuicio o la falta de interés por otras personas. Es decir, cuando una persona acude a rescatar a otra persona herida ya van 100 detrás de esa persona pero hasta que nadie toma esa iniciativa de ayudar parece que eso no ocurre.

Otras veces, pienso que son prejuicios acerca de la persona que pide ser rescatada que puede ser: un/a indigente, procedente de otra etnia, país, etc.

En todo caso, ya no es solo un deber legal sino moral, el de ayudar a una persona que pide nuestra ayuda. Puede que para algunas personas se convierta solo en un deber que hay que cumplir porque las normas lo dictan así, pero para otras lleva impreso la solidaridad comprometida como el accidente de tren de Santiago donde cientos de personas no se pensaron ni un segundo en bajar a las vías del tren para sacar de los vagones a gente herida y magullada.

Los gallegos se convirtieron en un ejemplo para el mundo que veía en las noticias el terrible accidente de Santiago. Ojalá los medios de comunicación propagaran más este sentimiento de solidaridad, esta movilización de personas que se convirtieron en las heroínas de muchas personas que hoy siguen vivas gracias a ellas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s