Del apego a los grupos sociales.

Desde que nacemos formamos parte de grupos sociales. Además de esta pertenencia impuesta o asignada, a determinados grupos o categorías sociales desde el nacimiento, como por ejemplo la familia o grupo étnico, las personas buscamos voluntariamente formar parte de grupos concretos. ¿Por qué esta necesidad de pertenecer a un grupo?

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La hipótesis de la necesidad de pertenencia, sostiene que todo el mundo necesita (motivación) formar parte de grupos sociales, ya que tenemos un impulso de formar y mantener una mínima cantidad de relaciones interpersonales duraderas, positivas y significativas. El mecanismo que permite establecer el nexo con los otros  es el apego.

Según los etólogos, este mecanismo se reutiliza en otras fases de la vida pero cambia el objeto de apego. Los grupos se forman como una prolongación de ese apego ampliando el número de congéneres. Por lo tanto, el apego es un factor de cohesión de grupo.

La pertenencia tiene fuertes efectos emocionales y cognitivos, por eso su falta conlleva serios trastornos en la salud, bienestar y funcionamiento de las personas.

Uno de estos efectos, se relaciona con la autoestima: es importante pertenecer a grupos y cuando existe indicios de rechazo o exclusión, la autoestima baja y se busca el problema que causa esa exclusión para corregirlo. Por tanto, la autoestima actúa como un sociómetro y su nivel, ya sea alto o bajo, no se debe ya a estar conformes con nosotr@s mism@s sino a que consigamos mantener la pertenencia a grupos sociales.

Pero: ¡ojo! Una cosa es ser miembro de un grupo y otra muy diferente es perder nuestra identidad como personas y el control sobre nuestros pensamientos y nuestras acciones.  Cuando esto pasa, lo mejor es replantearse si nos conviene o no seguir en ese grupo.

Esta motivación que nos impulsa a formar vínculos con otras personas coexiste con otra necesidad: la  de mantener nuestra propia independencia y distintividad como individuos.

Hay una teoría que afirma que  la pertenencia a grupos sirve para combatir el sentimiento de incertidumbre de las personas acerca de quiénes son y de cómo se refleja en sus actitudes y conductas. Con lo cual, los grupos sirven para reducir esa incertidumbre facilitando pautas a las personas.

La identificación con grupos que poseen determinadas características contribuye a reducir y controlar el sentimiento de incertidumbre. La investigación demuestra que cuanto más representativos de la entidad sean los grupos más contribuyen a reducir la incertidumbre.

¿Por qué y para qué se forman los grupos?

  • Para lograr algún objetivo; Para que un grupo se forme deliberadamente, los individuos que lo crean deben juzgar si se conseguirán los propósitos gracias a la formación del grupo. Este juicio no tiene por qué ser correcto. La función de estos grupos suele ser: lograr un objetivo que no se puede alcanzar de forma individual. Por otra parte, los propósitos que se quieren lograr a través de un grupo son muy variados (Ejemplo:hay grupos que se forman para tomar decisiones como “los jurados”).
  • Para satisfacer alguna necesidad social; Muchos grupos surgen espontáneamente porque la gente espera obtener satisfacciones asociándose a ellos. Por ejemplo, grupos informales dentro de las organizaciones, clubes sociales o pandillas. En estos grupos espontáneos, la función suele ser la satisfacción de alguna necesidad que tienen sus miembros, ya sea a través de la interacción dentro del propio grupo o utilizando la pertenencia al grupo para obtener beneficios. Los determinantes de este tipo de elecciones son: semejanza percibida entre las personas, complementariedad, reciprocidad, proximidad, o balance positivo entre ventajas e inconvenientes de pertenecer al grupo.
  • Para que otras personas los traten de un modo homogéneo;  Hay veces que la formación de un grupo se debe a que un conjunto de individuos es percibido y tratado por otros como un grupo. De esta forma funciona el proceso de categorización social, que consiste en clasificar a las personas en grupos en función de alguna característica  compartida. Por lo tanto, los demás los perciben como un grupo pero los individuos que lo forman también se consideran a sí mismos como miembros de ese grupo, por eso su comportamiento está determinado por la pertenencia grupal designada desde fuera. Cuando el grupo se ha formado por el proceso de categorización, las funciones que cumplen pueden ser la de simplificar la realidad social para los de fuera y la de adquirir una identidad social para los de dentro.

Fuente: 

  • Huici Casal, M; Molero Alonso, F; Gómez Jiménez, A; Morales Dominguez, JF. (2011). Psicología de los Grupos. UNED.
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